Liderazgo

Ser indispensable es la mayor limitación de tu empresa

Como CEO, convertirse en indispensable puede limitar el crecimiento de tu empresa. Descubre los cinco cambios clave para diseñar procesos que funcionen sin ti y recuperar el tiempo para lo que realmente importa.

3 min de lectura

Paulina SánchezFounder & CEO at RealUp
Ser indispensable es la mayor limitación de tu empresa

Ser indispensable se siente bien.

Que todos recurran a ti parece una señal de que estás haciendo bien tu trabajo.

Pero si eres CEO, volverte indispensable puede convertirse en la mayor limitación de tu empresa.

Hace unos meses me tocó revisar y resolver la infraestructura de finanzas.

Me metí de lleno en cada detalle.

Un pago que no entraba, lo revisaba yo.

Una conciliación que no cerraba, la buscaba yo.

Un proveedor que esperaba respuesta, la daba yo.

Y funcionaba. Los problemas desaparecían rápido.

Durante mucho tiempo, eso me alcanzó para creer que estaba haciendo bien mi trabajo.

Pero eso engaña.

Un problema que solo se resuelve cuando estás presente no está resuelto.

Es un problema que te está esperando.

Cada decisión esperaba mi aprobación.

Cada urgencia tenía mi nombre.

Y durante mucho tiempo confundí eso con aportar valor.

Estaba tan ocupada sosteniendo lo que ya existía que no me quedaba cabeza para lo que venía.

Y mi empresa avanzaba a la velocidad de mi agenda.

Pero el trabajo de un CEO no es resolver problemas para siempre.

Es diseñar procesos para que los problemas dejen de depender de ti.

Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.

Porque soltar un proceso se siente como volverse innecesaria.

Y hay una parte de ti que no quiere eso.

Pero tu valor no está en sostener el proceso.

Está en diseñarlo.

Si hoy estás en una situación similar a la que pasé, estos son los cinco cambios que más me ayudaron a salir del proceso:

Métete al detalle

↳ Lo sé, suena contraintuitivo. Pero antes de delegarlo, asegúrate de entender cómo funciona realmente. No puedes mejorar un proceso que todavía no entiendes.

Documenta mientras aprendes

↳ No escribas solo los pasos. Escribe también por qué se toman ciertas decisiones. Los pasos se pueden enseñar; el criterio es lo que más cuesta transmitir.

Define responsables

↳ Divide el proceso y asigna a alguien que pueda hacerse cargo de cada parte. No delegues solo tareas; delega también la capacidad de decidir.

Crea métricas que te busquen a ti

↳ Diseña indicadores que te avisen cuando algo necesita atención, en lugar de depender de que alguien tenga que preguntarte o escalarlo.

Si necesitas perseguir respuestas, todavía no tienes un sistema.

Sal del proceso

↳ No esperes a sentirte completamente cómoda para hacerlo. Sal cuando el proceso funcione sin ti y dale espacio al equipo para hacerse cargo.

Dejar de ser indispensable fue una de las mejores cosas que me pudo pasar.

El tiempo y la energía que necesitas para resolver lo que todavía nadie resolvió.

Dejé de ser la persona que apagaba incendios para construir sistemas que evitaban que volvieran a aparecer.

Ese es el espacio que te devuelve un proceso cuando lo sueltas:


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